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jueves, 30 de mayo de 2013

Peligro automedicación: un estudio asegura que la mitad de los argentinos hace un mal uso de los medicamentos


Fuente: Mirada Profesional

BUENOS AIRES, mayo 9 de 2013: El trabajo, realizado por el Instituto Argentino de Atención Farmacéutica, asegura esta actividad genera unas 700 muertes anuales. Además, un cuarto de los argentinos admite que realiza esta peligrosa práctica. Según los farmacéuticos porteños, los fármacos más usados son analgésicos, antibióticos, antiácidos y sedantes. El fenómeno crece por la oferta descontrolada y la publicidad engañosa. 

Desde hace años, la automedicación es una peligrosa realidad que golpea a la Argentina y el mundo. No por nada la Organización Mundial de la Salud (OMS) dedicó su Día de la Salud 2011 a la resistencia microbiana, una de las grandes consecuencias de consumo sin control de fármacos y similares. Otro gran efecto es el aumento de las intoxicaciones y muertes. Pese a las campañas del sector farmacéutico, este fenómeno no se detiene. A nivel nacional, un estudio aseguró que la mitad de los argentinos hace un mal uso de los medicamentos, y que un cuarto admite abiertamente que consume remedios sin consultar a un médico o a una farmacia. Cuáles son los más usados de forma irregular, y los efectos de la oferta descontrolada y la publicidad. 

El trabajo que alerta sobre el aumento de la automedicación fue realizado por el Instituto Argentino de Atención Farmacéutica. Citado por la edición de hoy del diario BAE, la institución asegura que “la mitad de los argentinos adultos hace un mal uso de los medicamentos, lo que causa la muerte de más de 700 personas y alrededor de 100.000 internaciones hospitalarias al año en el país”. Además, la información asegura que uno de cada cuatro argentinos reconoce que recurre a esta práctica tan peligrosa. 

Estos números son ratificados por distintos sondeos y estudios, que alertan que esta cuarta parte de la población que se automedica lo hace con productos cada vez más complejos. Hace tiempo que los medicamentos OTC dejaron de ser los exclusivos de esta práctica, y se ven más problemas relacionados con antibióticos y otras presentaciones que deben venderse bajo receta. 

En cuanto a los tipos de medicamentos que se usan, el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hace una lista completa de los más usados en esta práctica: analgésicos, antibióticos, antiácidos y sedantes lideran el ranking de la automedicación, como 
afirma el BAE. “La exhibición en góndolas, que promueve el fácil acceso a los remedios, incrementa su autoconsumo. Otro tanto hacen las campañas publicitarias en cada temporada de invierno”, dice el Colegio Profesional porteño. 

En Europa, la automedicación con antibióticos puede desembocar en epidemia de “superbacterias”, según alertó la Organización Mundial de la Salud (OMS) a fines del 2012. Su informe remarcó que un consumo innecesario debilita la capacidad del sistema inmunológico para combatir infecciones bacterianas.

“Tomar antibióticos innecesariamente debilita su capacidad para combatir infecciones cuando éstos sí son necesarios –se advirtió–. Esto permite a las bacterias desarrollar resistencia a los antibióticos”, enfatizó la OMS en un comunicado oportunamente publicado con motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de Antibióticos.

Por su parte, el Departamento de Salud Mental del Hospital de Clínicas “José de San Martín” realizó un estudio muy completo sobre la automedicación, y entre sus conclusiones determinó las razones por las que un individuo comienza a automedicarse. Las preguntas fueron concretas y las conclusiones, preocupantes.

El Instituto Argentino de Atención Farmacéutica fue creado el 1999, , orientado en principio a farmacéuticos, pero también al resto de los integrantes del equipo de salud, profesionales médicos, profesionales de la enfermería, decidores de políticas de salud, entidades defensoras de derechos a consumidores, académicos, universidades, laboratorios farmacéuticos y otros.

Sus objetivos parten de una nueva concepción de la práctica farmacéutica y del medicamento, que incluye no sólo sus aspectos de manufactura, sino también legislaciones, eficacia, efectividad, farmacoeconomia, accesibilidad a los medicamentos, seguridad de los mismos, mejoramiento de la adherencia a los tratamientos y el seguimiento continúo de los mismos.

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